El Poder de Dios se manifiesta en nuestra debilidad

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• 2 Corintios 12:9 Y El me ha dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.

Muchos nos encontramos deseando ver y experimentar el poder de Dios, oramos y clamamos pidiendo su manifestación como lo hacia el Apóstol Pablo pero la mayoría de veces “no pasa nada”, al tener entendimiento de sobre como lograrlo nos damos cuenta la relación que hay del poder de Dios con nuestra debilidad, su poder se manifiesta en nuestra debilidad, que Dios nos conceda entender y creer como se vive la vida para manifestar su poder y poder gloriarnos de vivir una vida “en debilidad”:

• 2 Corintios 13:4 Porque ciertamente El fue crucificado por debilidad, pero vive por el poder de Dios. Así también nosotros somos débiles en El, sin embargo, viviremos con El por el poder de Dios para con vosotros.

La escritura nos dice que que al morir Cristo fue crucificado en su carne, en su naturaleza humana, nos dice que por debilidad murió pero resucitó por el poder de Dios, al leer el siguiente verso nos damos cuenta que la debilidad se refiere a la carne:

• Mateo 26:41 Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

En estos versos anteriores vemos la relación opuesta entre carne y espíritu, debilidad y poder, muerte y resurrección, debemos saber que la carne es débil pero para cumplir la ley de Dios, la carne no puede sujetarse al Espíritu de Dios, y entonces no puede ser “receptora” de la gloria de Dios, por eso vino al Señor Jesús a morir para crucificar la carne y que empezara la obra del Espíritu en nosotros por la fe:

• Romanos 8:3 Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo : enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne,

El poder de Dios mora en nuestra debilidad, pero para vivir en debilidad de la carne debemos enterrar (sembrar) la vida carnal para que venga el poder de la vida espiritual:

• 1 Corintios 15:43 se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder;

¿Como funciona esto, como se entierra la carne?

El Apóstol Pablo lo entendió y nos es ejemplo de cómo se vive una vida en la debilidad de carne pero en el poder de Dios:

• Filipenses 3:4 aunque yo mismo podría confiar también en la carne. Si algún otro cree tener motivo para confiar en la carne, yo mucho más: 5 circuncidado el octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo; 6 en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia de la ley, hallado irreprensible. 7 Pero todo lo que para mí era ganancia, lo he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, 9 y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe, 10 y conocerle a El, el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como El en su muerte, 11 a fin de llegar a la resurrección de entre los muertos.

Que hermosos versos, confiar en la carne es tener la carne como fortaleza, no confiar en la carne es tener la carne en debilidad, Pablo era un hombre que podía confiar en su carne porque tenia linaje judío, tenia estatus social era fariseo, tenia preparación académica era un erudito de la ley, todo esto que a los ojos del mundo es valioso él lo desecho y lo estimó por basura, ¡que ejemplo mas difícil de seguir! perdió todo eso nos dice para obtener el poder del Señor ¡lo obtenido es incomparable con lo perdido!, entendió que la forma es “crucificar” la carne para vivir la vida del resucitado, vivir la vida en debilidad es no confiar en la carne, es dejar “en la cruz” todas las fortalezas que hemos adquirido en el mundo y entender que debemos vivir una vida confiando en Dios, no es que ya no nos preparemos, es que entreguemos la fortaleza de la carne.

¡Que difícil es esto! Nosotros al contrario queremos tener confianza, prepararnos intelectualmente, adquirir estatus social alto, acumular riquezas ¿no será hermano que caímos en la trampa del mundo y por eso las cosas maravillosas y milagrosas que vemos en la escritura, cosas que vivió la iglesia en sus inicios se ven tan “lejanas” en nuestras congregaciones (Hechos 19:11)? Que Dios nos abra el entendimiento, Pablo podía ser fuerte en cuanto a la carne, él era un hombre preparado en todo sentido, era un fariseo consagrado, tenia todo lo que en cuanto a la carne podría ser útil para tener una vida prosperada y respetada por los del mundo, pero el entendió que esa no es la vida de Dios, tenemos que pasar por la cruz y entregar la vida de la carne, es decir la fortaleza de la carne para vivir el tiempo que resta en la debilidad de nuestra carne pero en el poder de Dios.

• 2 Corintios 12:10 Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
• 2 Corintios 11:30 Si tengo que gloriarme, me gloriaré en cuanto a mi debilidad.

La verdadera “circuncisión”

• Filipenses 3:3 porque nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no poniendo la confianza en la carne,

El corte de la carne es en el corazón nuestro, esto representa la circuncisión, quitar la carne, es decir quitar la confianza en nuestras propias fuerzas, la confianza en Dios es la marca que vivimos en la debilidad de la carne, la vida de Dios se manifiesta cuando con las posibilidades de la carne nos vemos débiles, nos sentimos débiles, nos creemos débiles, esto podemos entenderlo mejor con un ejemplo, si tenemos que hacer algún proyecto y queremos saber si es o no de Dios, debemos meditar ¿como me siento ante este proyecto? Si uno se siente fuerte, confiado en que tiene los recursos, la capacidad, el apoyo “humano” y el poder para hacerlo entonces no estamos en debilidad y es bien probable que no sea de Dios, la vida de Dios se manifiesta en nuestra debilidad, es decir que Dios nos llamará a realizar obras donde no tengamos ninguna confianza en nosotros, o en lo que tenemos o somos, o en las ayudas humanas que podemos recibir, entonces allí se manifestara el poder de Dios, en lo que es imposible para los hombres.

Esas son las históricas bíblicas, cosas imposibles para los hombres y sus capacidades humanas:
• José de esclavo a 2do en el reino
• Moisés venciendo al faraón y su ejercito con una vara
• David con una piedra destruyendo al gigante Goliat
• Sansón con una quijada de burro venciendo a 1000 filisteos
• Hombres que por la fe se hicieron fuertes en la batalla, es decir que en su carne no eran tan capaces, pero en su fe en Dios eran poderosos (Hebreos 11:33-34).

Hoy día vemos todo lo contrario, las congregaciones, los hermanos, nosotros mismos preferimos una vida “organizada y presupuestada”, no queremos enfrentar gigantes, vivimos como cualquier “mortal” y usamos la escritura mal para justificar nuestra poca fe y el poco poder de Dios que vemos:

• Lucas 14:28 Porque, ¿quién de vosotros, deseando edificar una torre, no se sienta primero y calcula el costo, para ver si tiene lo suficiente para terminarla? 29 No sea que cuando haya echado los cimientos y no pueda terminar, todos los que lo vean comiencen a burlarse de él, 30 diciendo: “Este hombre comenzó a edificar y no pudo terminar.” 31 ¿O qué rey, cuando sale al encuentro de otro rey para la batalla, no se sienta primero y delibera si con diez mil hombres es bastante fuerte como para enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? 32 Y si no, cuando el otro todavía está lejos, le envía una delegación y pide condiciones de paz.

Y usando estos textos decimos, debemos calcular y organizar si vamos a poder o no, pero eso esta mal, debemos terminar el último versículo para entender de que esta hablando el Señor:

• 33 Así pues, cualquiera de vosotros que no renuncie a todas sus posesiones, no puede ser mi discípulo.

Esta hablando del discipulado, que revisemos si estamos dispuestos a dejar todo, porque si no nos entregamos por completo, a la mitad del camino se notará y no podremos terminar, esta es una “guerra espiritual” y sino nos entregamos por completo vamos terminar pidiendo “concesiones al enemigo”, para poder ser discípulos debemos dejarlo todo, salir de la barca y caminar sobre las aguas, claro que nos sentiremos débiles e incapaces así funciona la vida de Dios pero allí se manifiesta su poder, no vamos a andar haciendo cuenta si tendremos los recursos para edificar o las fuerzas para pelear, si nos entregamos en medio de nuestra debilidad veremos el poder de Dios, pero sino vamos a seguir “edificando” pero con heno, paja y hojarasca, tal vez grande y bonito delante de los hombre pero sin valor delante de Dios, serán los “Esau” que nosotros pudimos crear, pero los “Isaac” solo Dios puede lograrlos en nuestra debilidad.

Amado hermano solo lo que Dios edifica permanece, y lo que Dios edifica tiene una marca, no es la confianza de la carne, es en la debilidad de la carne para que cuando se haga la obra podamos testificar y decir “Esto era imposible en nuestras capacidades” pero Dios lo hizo. Si Dios te llama a hacer un arca sabe que él ya tiene todo preparado (Efesios 2:10), el diseño, los recursos y la capacitación que se necesita para hacerlo. Cuantas veces le quitamos la gloria a Dios y la tomamos porque “fue por nuestra capacidad, organización, preparación, ensayos, ayunos, etc.”, el hijo de la promesa se “procreo” en la debilidad de la carne de Abraham, Dios siempre manifestara su poder cuando nosotros saquemos “nuestra carne”.

La debilidad de Dios

Nuestro Dios quiere que entendamos esta tremenda realidad, solo cuando estamos dispuestos a vivir una vida en debilidad de la carne podremos ver la gloria de Dios, por eso se nos dice que consideremos:

• 1 Corintios 1:25 Porque la necedad de Dios es más sabia que los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que los hombres. 26 Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; 28 y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; 29 para que nadie se jacte delante de Dios.

Nosotros somos por así decirlo “la debilidad de Dios”, Dios nos escogió, somos parte suya y el quiere manifestar su poder en nuestra debilidad, si vivimos una vida en la debilidad de la carne y entonces se tiene que ver el poder de Cristo en nosotros, nuestros logros deben tener la marca de Dios, porque aunque no somos fuertes él nos escogió para avergonzar a los fuertes, para que la gloria sea solo de Dios, pero debemos estar dispuesto a “hacer morir las obras de la carne”, pero no me refiero a las cosas “malas y pecaminosas” me refiere a todo el poder que puede tener la carne, porque lo que es nacido de la carne es carne (Juan 3:6), note los siguientes versos para entender la diferencia del resultado de vivir en la carne:

• Jeremías 17:5 Así dice el SEÑOR: Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del SEÑOR se aparta su corazón. 6 Será como arbusto en el yermo y no verá el bien cuando venga; habitará en pedregales en el desierto, tierra salada y sin habitantes. 7 Bendito es el hombre que confía en el SEÑOR, cuya confianza es el SEÑOR. 8 Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.

Hermano amado, el tesoro en vasos de barro es la vida poderosa de Dios en la debilidad de nuestra carne, por eso debemos estar “entregados a muerte” en la carne para que manifieste la vida de Jesús (poderosa) en nuestro cuerpo mortal (2 Corintios 4:11), a veces nos sentiremos Afligidos, Perseguidos, Derribados, etc. Pero aunque en lo exterior (la carne y su poder) nos vamos debilitando cada vez mas, en el interior vamos creciendo en la manifestación del poder de Dios, el peso de gloria se manifiesta en la debilidad de nuestra carne, por eso en Gálatas dice:

• Gálatas 2:20 Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Crucificar la carne es entregarnos a Dios y no poder la confianza en la carne, vivir por le fe en el hijo de Dios, se dice y se lee fácil pero la carne se resistirá, nuestra alma se negará, porque hemos aprendido desde niño a tomar confianza en nosotros, en lo que hacemos, en lo que podemos, pero a menos que entendamos que el poder de Dios se manifiesta en la debilidad seguiremos “jugando a la religión” pero si como Pablo dejamos todo nuestro “pedigri” a un lado entonces vamos a ver el poder de Dios y vamos a poder decir también “no me avergüenzo del evangelio (de la gracia) porque es PODER DE DIOS”, a esto nos llamaron hermano lo demás es pura religión.